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Consejos para Estudiar (1 de 8): Organizar los horarios de estudio. Crear un calendario.

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Consejos para Estudiar (1 de 8): Organizar los horarios de estudio. Crear un calendario.

En las próximas entradas estaré aportando algunos consejos personales que me han dado un buen resultado a la hora de organizarme para estudiar.

1- Organizar los horarios de estudio. Crear un calendario.

A mis estudiantes de nuevo ingreso en la Universidad siempre les comento sobre mi buena experiencia como estudiante universitario.

Cuando estaba en el bachiller escuchaba a muchos decir que el ámbito universitario era muy distinto al escolar y que este solía ser más complejo; me decían que ser sobresaliente en el colegio no garantizaba serlo en la universidad, y esto personalmente me inquietaba.

Para enfrentar esta situación me tomé la libertad de prestar mucha atención a esos consejos de estudios que dictan en la asignatura de Orientación Académica, los cuales me parecían muy interesantes; decían cosas como cambiar periódicamente de tarea, estudiar en grupo o crear calendarios de estudio.

Esto último me pareció particularmente interesante; a pesar de verlo como una forma un poco esclavizadora y saturada esa de pasar todo un día estudiando no podía evitar reconocer la realidad: yo era un estudiante a tiempo completo.

Entonces, puedo decir que desde este primer semestre realicé un calendario de estudios, y así lo hice por todos los años que duré estudiando mi carrera. Esto me permitió mantener bien claras mis prioridades y adelantar cada materia al menos un paso a la vez en cada semana; así no tenía que pasar por esa difícil situación de estudiar agresivamente una materia mientras descuidaba las demás.

Para ello, colocaba primero las horas de clase que tenía inscritas. Luego, calculaba una hora de estudio por cada hora de laboratorio y dos horas de estudio por cada hora teórica de clases. El punto más importante de este calendario era colocar las horas de estudio de las materias que me resultaban más pesadas o tediosas al inicio de cada jornada (ya sea al inicio del día o de la tarde), o bien intercalándolas con horas de estudio de otras materias un poco menos exigentes para mí.

Y así, al final siempre quedaba con unas horas de descanso para los almuerzos y el resto para estudiar y tomar clases. Lo más difícil no era hacer el calendario sino adherirme a él. Supongo que con un gran sentido de responsabilidad yo procuraba cumplir con ellas lo más que podía.

Algo que puedo citar de esto anterior es que yo distribuía mi horario desde el lunes a las 8:00a.m. hasta el viernes a las 6:00p.m.; fuera de estas horas yo simplemente no era estudiante; recuerdo haberme ido de campamento con alguna brigada de la Defensa Civil teniendo un examen (¡de física!) un lunes por la mañana. No me preocupaba porque me había pasado varias semanas estudiando todas mis materias, por lo que al acercarse un examen yo no sentía esa necesidad de dedicarle a ninguna tiempo extra.

Es curioso, pero aún mantengo esta costumbre hoy en día; suelo tomarme los fines de semana para descansar y divertirme, y no suelo trabajar. Esto siempre me ha dado la oportunidad de reiniciar la semana con ánimos y fuerzas para emprender mi labor.

Algo muy importante que debo puntualizar es que para poder respetar este horario es imprescindible seleccionar un lugar apropiado para ser muy efectivo; ya sea ubicarse en la biblioteca, en un salón tranquilo con buena iluminación y a buena temperatura, y con distractores controlados (más adelante comentaré a qué me refiero con esto en mi consejo número 8; este es apenas el primero).

Que me haya graduado con honores en la Universidad no se lo debo necesariamente a que yo sea alguien muy inteligente (pues, humildemente no me considero como tal), sino al seguir esta técnica lo más religiosamente posible; creo que ser aplicado y organizado es mucho más efectivo que tener buena memoria o ser brillante con la mente.

¿Qué les parece? ¿Alguno de ustedes también ha incorporado esta idea o alguna variante que quiera comentar?

Miguel Moronta
Miguel Moronta
Profesor en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra - PUCMM, Oficial de la Defensa Civil y Consultor de las Naciones Unidas (Miembro UNDAC).

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